El esquema Jakobsoniano analiza la comunicación fijándose solamente en la lengua y sin tener en cuenta las representaciones mentales (ideas, conocimientos, actitudes y creencias) de los hablantes.
Buen ejemplo de todo lo anterior es la siguiente viñeta de Mafalda:
Entender la historieta de Mafalda exige contrastar lo que dice la niña con lo que un hablante cualquiera esperaría en esa situación, y también entender el porqué de la respuesta de Mafalda. Ambas cosas requieren la capacidad de imaginar qué es lo que piensan tanto el hombre como la niña y cuál es la intención de cada uno. Así pues, en la comunicación lingüística interviene mucha información que no se comunica con palabras y que hay que reconstruir a partir de los indicios que proporcionan indirectamente la propia situación de comunicación y nuestro conocimiento del mundo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario